FacebookTwitter

 

Artículo Especial

Mi barrio, testigo de una vida

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse

Revista Argentina de Cirugí­a Plástica 2025;(04):0197-0198 


El autor describe su niñez, adolescencia y sus pasos de estudiante universitario en el contexto de su barrio, en la ciudad de Buenos Aires. Al finalizar, nos brinda unos versos sobre su experiencia de vida.


Palabras clave: cirugía plástica, biografía.

The author describes his childhood, adolescence, and his time as a university student in the context of his neighborhood in Buenos Aires. Finally, he offers a few verses about his life experiences.


Keywords: plastic surgery, biography.


Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra. Para solicitudes de reimpresión a Revista Argentina de Cirugí­a Plástica hacer click aquí.

Recibido 2025-10-08 | Aceptado 2025-11-14 | Publicado 2025-11-28

El Dr. Flavio Mateo Sturla falleció a los 95 años y fue un maestro de la Cirugía Plástica argentina. Desde que egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1957, se dedicó principalmente a la atención de los traumatismos maxilofaciales y del paciente quemado. En los últimos tiempos incorporó el tema de la medicina regenerativa.

Fue Jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del entonces Policlínico “Aráoz Alfaro” (actual Hospital Evita), de Lanús. Vivió la época donde los pacientes con traumatismos maxilofaciales dejaron de atenderse en los servicios de Traumatología para constituirse en un servicio diferente.

En 1974 fue uno de los profesores fundadores de la Carrera de Postgrado de Cirugía Plástica de la Universidad del Salvador (USAL) y fue el secretario de la misma durante 15 años, cuando el Dr. Héctor Marino era su director, constituyendo un dúo inseparable1. Hasta el inicio de la pandemia siguió dictando clases con un espíritu incansable y apasionado.

Durante más de 40 años recibió a los alumnos de postgrado de la Carrera de Especialización de Cirugía Plástica de la USAL y de la SACPER-AMA, que cursaban la asignatura de Cirugía Maxilofacial2-5.

En 1982 fue por primera vez director del Capítulo de Cirugía Maxilofacial de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica. Este cargo luego lo repetiría en varias oportunidades, demostrando sus conocimientos y capacidad profesional.

En 1993 y 1994 presidió la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, donde tuve el placer de acompañarlo como tesorero. Allí empecé a tener mayor contacto con él. En los últimos 15 años “nos apasionamos” y “nos contagiamos” –como él decía, “juntando ignorancias”– con la matriz extracelular y la medicina regenerativa y escribimos unos novedosos artículos (2013 y 2018) que fueron publicados y premiados6,7.

Compartimos también nuestra pasión por la anatomía. Siempre que podía, Flavio resaltaba la necesidad de los conocimientos anatómicos para una correcta resolución de la cirugía maxilofacial. “Los muertos enseñan a los vivos”, repetía esa frase de origen latino, subrayando la importancia de los cadáveres como fuente de conocimiento para el estudio de la medicina, así como también sus reiteradas menciones a La Fabrica, el libro de Vesalio que modernizó la anatomía mediante el estudio en cadáveres. Sus investigaciones anatómicas con criterio práctico asistencial las desarrolló en la morgue de su hospital de Lanús y en la Cátedra de Anatomía de la Facultad de Medicina de la USAL.

Mis recuerdos de Flavio

Conocí a Flavio Sturla al iniciarme en la Cirugía Plástica, al principio de la década del ‘80. Pero fue a partir del año 2002 cuando mi relación con él se hizo más estrecha, al ser nombrado director del Curso Superior Trienal de la SACPER, ya que él era uno de sus profesores titulares. A partir de allí empezaría una relación estrecha que continuó hasta el final, e incluía largas horas en su casa de Palermo, escribiendo artículos sobre medicina regenerativa.

Lo recuerdo como un hombre sencillo, humilde, apasionado y vehemente. Un soñador, lleno de ilusiones y proyectos que cuando los ponía en marcha los continuaba hasta el final. Se jactaba de ser un Maestro Socrático que incitaba a investigar y como él decía, “a la sombra de la higuera”. Hablaba de “Academo” (un amigo de Sócrates) y de la enseñanza que realizaban en su casa en los jardines en las afueras de Atenas donde los fines de semana se juntaban los discípulos. Sturla con sus alumnos –los futuros cirujanos plásticos– rememoraba de esa manera la enseñanza griega: el maestro junto a sus discípulos, cuerpo a cuerpo; dentro y fuera del hospital. La docencia no tenía límites, estaba en el aire, en todas partes y se podía realizar en cualquier lugar.

Sabía inculcar en los alumnos de postgrado el estudio y el esfuerzo, era generoso y bondadoso para enseñar todo lo que él sabía. Tenía la virtud que vaciaba su saber en estos alumnos, quienes luego de sus clases se sentían satisfechos por estar colmados de conocimientos del maestro. Se había logrado la “transferencia” con éxito. Era un incansable lector, de variados temas que convergían en su mundo médico-quirúrgico. Hugo Drago, su discípulo predilecto, lo resume bien al decir de él: “navegante en un universo con desafiantes campos eléctricos y nanofibras, y el concepto primario de la regeneración tisular”8,9.

En otro orden de cosas, siempre recordaba la experiencia que había vivido en Italia en la Segunda Guerra Mundial y mostraba su escopeta que usaba para cazar pequeños animales para poder comer. La guerra y los bombardeos causaron una gran destrucción de la ciudad, con escasez y racionamiento de alimentos. Tiempos difíciles parece que fueron los que pasó en su infancia en aquella Génova rodeada de colinas, montañas y mar11.

Amigo, hermano y maestro, hasta siempre.

Este artículo no contiene material bibliografico

Autores

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse
Miembro vitalicio SACPER y SCPBA. Ex Jefe del Servicio de Cirugía Plástica, Hospital Italiano de Buenos Aires.

Autor correspondencia

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse
Miembro vitalicio SACPER y SCPBA. Ex Jefe del Servicio de Cirugía Plástica, Hospital Italiano de Buenos Aires.

Correo electrónico: manuel.sarrabayrouse@hospitalitaliano.org.ar

Para descargar el PDF del artículo
Mi barrio, testigo de una vida

Haga click aquí


Para descargar el PDF de la revista completa
Revista Argentina de Cirugí­a Plástica, Volumen Año 2025 Num 04

Haga click aquí

Revista Argentina de Cirugí­a Plástica
Número 04 | Volumen 71 | Año 2025

Titulo
Mi barrio, testigo de una vida

Autores
Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse

Publicación
Revista Argentina de Cirugí­a Plástica

Editor
So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra

Fecha de publicación
2025-11-28

Registro de propiedad intelectual
© So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra

Reciba la revista gratis en su correo


Suscribase gratis a nuestra revista y recibala en su correo antes de su publicacion impresa.


So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra
Av. Santa Fe 1611 P 3º - CABA | Argentina | tel./fax +54 11 0810 333 1616 | e-mail sacper@sacper.org.ar | www.sacper.org.ar

So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra | ISSN 0327-6945 | ISSN digital 2618-3625

La plataforma Meducatium es un proyecto editorial de Publicaciones Latinoamericanas S.R.L.
Piedras 1333 2° C (C1240ABC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires | Argentina | tel./fax (5411) 4362-1600 | e-mail info@publat.com.ar | www.publat.com.ar

Meducatium versión 2.2.1.3 ST