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Artículo Especial

Reflexiones de un cirujano plástico y un sueño

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse

Revista Argentina de Cirugí­a Plástica 2025;(01):0029-0030 


En estas líneas un cirujano plástico al final de una larga trayectoria profesional plantea algunas reflexiones sobre la vida y la muerte, el amor y el miedo, la libertad y la soledad existencial, la fortaleza y la resiliencia. Luego, describe un sueño que tuvo, donde la fantasía se confunde con la realidad. Finalmente, esboza los desafíos que hay que enfrentar en la vida.


Palabras clave: reflexiones de vida, cirugía plástica, resiliencia.

In these lines, a plastic surgeon, at the end of a long career, offers some reflections on life and death, love and fear, freedom and existential loneliness, strength and resilience. He then describes a dream he had, in which fantasy merges with reality. Finally, he outlines the challenges one must face in life.


Keywords: life reflections, plastic surgery, resilience.


Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra. Para solicitudes de reimpresión a Revista Argentina de Cirugí­a Plástica hacer click aquí.

Recibido 2025-03-20 | Aceptado 2025-03-25 | Publicado 2025-03-31

En mis muchos años de haber ejercido como cirujano plástico tratando de dar esa felicidad al ser humano, expresada con nuestras manos intentando detener el paso del tiempo en los cuerpos; otros pacientes esperanzados en su singularidad personal que haría que se cumplan sus expectativas para alcanzar esa paz tan ansiada; siento que he conseguido cumplir mis objetivos a pesar de algunos errores cometidos que me enseñaron a corregirlos aprendiendo de los mismos para con resiliencia crecer en esta vida.

La singularidad es la creencia de que uno es invulnerable, inviolable, que está más allá de las leyes ordinarias de la biología y del destino.

En algún momento de nuestras vidas enfrentamos crisis, enfermedades, problemas laborales o un divorcio; esa es la vida, llena de misterios y preguntas. Ese dolor, que muchos hemos vivido en carne propia y que se siente muy profundo, se cura con la mejor medicina, que es la fortaleza y la resiliencia para poder superarlo.

En el ocaso de nuestras vidas surgen reflexiones que creo aparecen de una manera obsesiva. La primera es la que surge a todo aquel que se pregunte a sí mismo sobre la muerte. Aquella que se debate entre el deseo de seguir viviendo y el conocimiento de un fin inevitable.

La segunda es la libertad. Somos criaturas que deseamos la estructura y nos atemoriza ese concepto de libertad que implica que debajo de nosotros no existe nada, absolutamente nada.

La libertad implica que cada uno es el responsable de sus propias decisiones, como diría Jean Paul Sartre, uno es el autor, o sea es el responsable de un modelo de vida elegido.

La soledad existencial, otra reflexión sobre la vida. Se refiere a la brecha infranqueable entre el sujeto y los demás. Uno está aislado de los otros y constituye su propio universo también aislado del resto del mundo.

He conversado con profesionales de la psicoterapia llegando a la conclusión de que la soledad existencial no tiene remedio, respecto de la cual los terapeutas tal vez debieran desistir de soluciones inciertas.

Ahora, quisiera adentrarme en esa pregunta de difícil respuesta, que es: ¿por qué vivo? y ¿cómo vivo?

Buscamos con empeño ese significado que nos crea valores y por ende un código del comportamiento humano que alimenta nuestras almas.

En este momento de mi vida reflexiono sobre la problemática y las indescifrables preguntas sobre la existencia de nuestras vidas, siempre ligada con la muerte, el amor ligado con la pérdida, la libertad con el miedo, el desarrollo con la separación. Todos estamos inmersos en todo esto juntos y debemos de asumirlo con valor.

Anoche tuve un sueño que me hizo reflexionar sobre la importancia de estar vivos, de poder desenmascarar la fantasía que muchas veces se confunde con la realidad y nos lleva a la obsesión, tan dañina como el estrés para nuestra salud. Y esta fue mi pesadilla:

Era una noche más de guardia, el ruido de las ambulancias, el chirrido de los frenos, las sirenas, y algunas voces desesperadas que con gritos rompían el silencio de ese viejo y querido hospital, que encierra muchos recuerdos grabados en mis retinas.

Nunca pensé que aquella noche iba a ser una noche diferente, nunca pensé que aquel corredor oscuro que tantas veces recorrí, me iba a transportar a una historia fantástica que se inició cuando al final de ese pasillo atravesé la puerta vaivén de la sala de guardia. Lo hice con la decisión de aquellos que están familiarizados con todo el entorno que presupone ese santuario, que es el lugar dedicado a salvar vidas.

Pero el espectáculo de aquel día era totalmente distinto al conocido por mí mismo hasta ese momento de mi vida. Mi cuerpo empezó a mostrar signos de sudoración profusa y mi sangre golpeaba fuertemente mi pecho a tal punto que sentía que mi corazón iba a estallar.

Lo que estaba viendo ante mí era una obra fantástica seguramente escrita por un loco, o quizás una broma macabra de alguien que no pertenecía a este mundo.

Al llegar vi como el jefe de enfermeros golpeaba brutalmente a un paciente mientras que otros festejaban con gestos y risotadas este hecho abominable. Me acerqué al grupo y al mirar al hombre que yacía en la camilla observé con estupor que era yo.

Muchas preguntas pasaron por mi mente en ese instante, pero ninguna encontraba una respuesta lógica que me asegurara que no me había vuelto loco. Perdí el conocimiento con la certeza de haber abandonado este mundo. Pasaron sobre mí a una velocidad inusitada imágenes de cuando yo era un niño y jugaba con mis amigos en el barrio, mi abuelo llegando a casa con su bastón de caña, mi padre felicitándome por mi título de médico, mi hermano y mi mujer mostrándome a mi primogénito…

Tratando de controlarme para no lanzar una furia incontenible contra un fantasma que blandía un cuchillo en su mano derecha, cuando desperté, observé como unos seres extraños, yo diría irreales se comunicaban con gestos y sonidos metálicos que retumbaban en mis oídos. Traté desesperadamente de comunicarme con ellos, pero me era imposible emitir palabra alguna, mi voz estaba apagada y ellos parecían no escucharme.

Al mirar mi cuerpo comprobé como mi piel no presentaba ningún estigma del paso de algún bisturí o elemento cortante conocido por mí. Todo era increíble y la pesadilla continuaba. Un ser de baja estatura y de un aspecto extraterrestre daba órdenes y gesticulaba ampliamente con sus manos y brazos, mientras que otros con gestos adustos y economía de movimientos obedecían ciegamente. Estábamos ya muy lejos de la tierra.

Este fue mi sueño y al despertar pude comprobar como siempre que tenemos que luchar contra la oscuridad y buscar con fuerza la iluminación de nuestras vidas.

El dilema existencial: un ser que busca “significado” y “certeza” en un universo que parece que carece de ambos. Sin duda, es la pregunta final para la que no logro encontrar respuesta. Pero estamos en este mundo y no debemos pretender la ubicuidad, esa omnipresencia reservada a Dios.

Vivamos y gocemos de esta vida. Tiene sentido ocuparse de ella. Creo que hay que esforzarse en desechar el terror a la muerte, y la fe en muchos casos es una ayuda importante para apaciguar la ansiedad que presupone el tratar de descifrar la misma. De esta manera, el desafío está presente, solo falta enfrentarlo, claro si con éxito mejor.

Este artículo no contiene material bibliografico

Autores

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse
Miembro Vitalicio SACPER. Ex jefe del Servicio de Cirugía Plástica, Hospital Italiano de Buenos Aires..

Autor correspondencia

Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse
Miembro Vitalicio SACPER. Ex jefe del Servicio de Cirugía Plástica, Hospital Italiano de Buenos Aires..

Correo electrónico: manuel.sarrabayrouse@hospitalitaliano.org.ar

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Revista Argentina de Cirugí­a Plástica, Volumen Año 2025 Num 01

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Revista Argentina de Cirugí­a Plástica
Número 01 | Volumen 71 | Año 2025

Titulo
Reflexiones de un cirujano plástico y un sueño

Autores
Dr. Manuel Alberto Sarrabayrouse

Publicación
Revista Argentina de Cirugí­a Plástica

Editor
So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra

Fecha de publicación
2025-03-31

Registro de propiedad intelectual
© So­cie­dad Ar­genti­na de Ci­ru­gí­a Plás­tica, Estética y Re­pa­ra­do­ra

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